domingo

Ser o estar...

Quiero compartirles algunos apartes del libro, creo que sus comentarios son muy buenos para mi... un almazo grande.

De la introducción:

¡Si usted me dice que no soy pobre, usted no tiene ni idea de que es pobreza! Me grito totalmente descompuesto Rubén, me va a decir que no soy pobre cuando no tengo comida!? cuando tuve que vender la pipeta del gas para pagar el arriendo el mes pasado y ahora no tengo donde cocinar?! Si no tengo trabajo porque estoy inválido?! Si no tengo con que despinchar mi bicicleta?! Usted no sabe! usted no es pobre! Usted no sabe de pobreza!

Varias semanas de un trabajo de formación secuencial y profundo lo enfrentaban con una posible paradoja: ¿si tengo tanto porque soy pobre? Rubén vive en un asentamiento de los llamados cinturones de miseria en Cali, Colombia. Hace unos años sufrió un accidente en una moto que le deformó una de sus piernas y a partir de allí no ha podido conseguir quien le de trabajo, vive con su pareja, una señora mayor que él y tampoco trabaja fijo, lleva poco dinero a casa. Rubén se trasporta en una bicicleta por entre el valle y la montaña de esta hermosa ciudad, pedalea a diario buscando oportunidades para él y por su búsqueda llegó a la casa de la fundación donde le ofrecieron entrar en este proceso de formación. Si bien tenía que llegar a las 7 de la mañana todos los días Rubén fue uno de los mas puntuales en el proceso y aun cuando debieran correr o permanecer de pie mucho tiempo, Rubén lo hacía siempre con una sonrisa en el rostro (salvo que llegarán los dueños de la fundación donde afilaba un rostro triste con mirada baja) promovía movimiento, inquietaba, discutía y generaba discordia en el grupo. Opinaba con libertad de lo que pensaba y nunca se quedo callado en las oportunidades que se le presentaron aun cuando muchos dentro del grupo lo desearan. Por ello grito con fuerza cuando les rete: Luego de lo que he contemplado de ustedes esta semana, si alguno de ustedes dentro de 5 días puede convencerme que es pobre yo me retiro de mi proyecto de vida en la educación y le doy lo que me pida!.

En algo tenia razón Rubén yo no sabía de pobreza por haberla estudiado, yo la había vivido… pero nunca me di cuenta.

Tal vez debí mencionarle a Rubén que me acosté con hambre algunas noches, que mi educación media la debió pagar un familiar y no tenía tampoco dinero para la universidad. Debí contarle de Ana Bolena mi hermana mayor vive hoy en día en la calle del rebusque y que hace años no se de ella porque eligió su condición de drogadicción y no a sus tres hermosos hijos o hacer énfasis en las lagrimas de mis padres por ella. Tal vez si le dijera que trabajé 11 años para pagarme mi educación superior y que durante esos años mi jornada era de 18 horas diarias entre trabajo y estudio, tal vez si le contara las cosas tristes de mi vida que lo conmovieran, los asesinatos de mis amigos, la muerte de mi novia y pusiera un rostro triste y bajara la mirada pidiendo compasión lograría que su argumento no me distanciara de él y del reto al que lo empujaba.

Sin embargo sería tiempo perdido, yo vestía bien, tenía trabajo y era el jefe de un equipo de facilitadores, mi rostro expresaba el orgullo de realizar mi trabajo, de lejos les dejaba claro que me sentía exitoso en lo que hacía y llegaba todas las mañanas en mi carro nuevo y no en bicicleta. Para él no tengo derecho a hablar de pobreza.

Enfrentar ese momento haría que se desatara en él y en el grupo lo que llamaré la revolución del pensamiento del pobre. Un proceso difícil y bello, lleno de emotivos encuentros y trampas sin salida.

¿Qué es y cómo es el pensamiento del pobre?

Cada tanto las miradas del grupo intentan adivinar a donde quiero llevar el proceso, algunos por supuesto ya lo saben y sonríen confrontados amorosamente. ¿Quién te dijo que eres pobre?, ¿qué significa para ti ser pobre?, ¿qué hacen los pobres, cómo es su vida?, ¿qué serias si no fueras pobre?... ¿o rico? ¿o clase media?.

Con el pasar de los días se ven las claridades, la pobreza es una excusa para muchos de ellos, la pobreza es su escudo para protegerse de la exigencia de la vida, la pobreza es una coraza pesada que les impide alcanzar sus propios sueños. ¿Quién te dijo que eras pobre? Mis amigos, mis vecinos, en la tele, mis padres, los señores que vinieron aquella vez a ayudarnos… todos lo dicen.

La pobreza se convertía en sus cabezas como un yunque torpe, un paradigma del que pareciera no quisieran desprenderse. Explícanos, indague en Cristian, como es que ese familiar tuyo que a la semana gana entre uno y dos salarios mínimos mes, (es decir cerca de 7 a 8 salarios mínimos al mes) es pobre? La respuesta es clara “mi tío no está conforme si llega a su casa con menos de $700.000 pesos a la semana (eso es cerca de dos salarios mínimos al momento de el taller) pero se lo gasta en sus tres esposas y bebiendo el fin de semana por eso no le alcanza”. Generosamente Cristian ilustraba con su familia de lo que hablábamos… ¿dónde está la pobreza del tío?

Existían muchos otros ejemplos de real escases, personas con meses sin trabajar buscando frecuentemente ocuparse en algo, madres con niños que no alimentan adecuadamente, casas con todas las condiciones de miseria y personas sin facilidades para educación, salud o servicios básicos, todas esas imágenes que les encanta a algunos medios de comunicación. Sin embargo allí mismo estaban estos jóvenes y muchos otros mostrando una alternativa diferente.

El factor diferenciador para mi, es aquel que tenia a la pobreza como un factor que lo definiese a si mismo, o aquel que solo pensaba que era un momento por el que pasaría. ¿Yo soy Pobre o yo estoy pasando por un momento de pobreza?. En su respuesta, su destino.

1 comentario:

  1. De acuerdo, la pobreza es una condicion la cual cada dia puede cambiar siempre y cuando se sepa que no es la unica realidad posible, que hay otras formas de ver el mundo y que pobre es aquel que se da por vencido. Sinembargo como saber que hay otras realidades si nunca la hemos visto?
    Como tener la disciplina necesaria para alcanzar algo que no sabemos que existe? Como retar los dados de dios para cambiar una suerte que desde siempre ha estado pensada la escacez y donde los medios y la sociedad de consumo te ha dicho que no haces parte, que sobras, que no te alcanzo?
    Esa es la verdadera tragedia del pobre. Como hacemos?

    Andres Victoria

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